* Urbanismo acabará el mes que viene la consolidación estructural del edificio, a la que deberá continuar una siguiente intervención para adaptarlo a su uso museístico como futuro Centro de la Memoria Histórica
El edificio por el que accedían los presos a la antigua prisión provincial de la Ranilla, el único resto físico que se conserva de la extinta cárcel, afronta las últimas semanas de las obras que han permitido su rehabilitación estructural y consolidación. La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente las inició en septiembre de 2021 y las acabará en apenas un mes, el tiempo que queda para hacer la nueva red de saneamiento del patio y terminar de solar las azoteas. El resto de los trabajos comprendidos en esta primera fase de obras ya se encuentran prácticamente concluidos.
En concreto, Urbanismo ha resuelto todas las patologías y daños estructurales que presentaba el edificio, tanto en la estructura horizontal como en las cubiertas, que han sido sustituidas en su integridad para ejecutar una serie de forjados unidireccionales similares a los que tenía, anclados a los muros existentes y capaces de soportar las nuevas cargas del edificio. Además, se han eliminado las humedades y se ha renovado la red de saneamiento del interior y de evacuación de aguas pluviales.
La empresa adjudicataria de esta primera fase de obras es Alberto Domínguez Blanco, Restauración de Monumentos y su coste ha sido de 1.247.747 euros.
La intervención ha respetado en la mayor medida posible los elementos constructivos del edificio, como las cerchas metálicas, tanto por su singularidad como por el periodo constructivo al que representan – los años 20 del pasado siglo-.
Futuro Centro de la Memoria Histórica de Sevilla
De hecho, el Pabellón de ingresos de la antigua prisión fue edificado entre los años 1923 y 1930 según un proyecto del arquitecto Luis Aranguren. Declarado Lugar de Memoria Histórica de Andalucía e incluido en el Catálogo General de Patrimonio Histórico, la decisión de conservarlo una vez demolida la prisión fue consensuada con entidades vecinales y otros colectivos ciudadanos para mantenerlo como legado de aquel tiempo y de su significado en la historia reciente de la ciudad. De este modo, el edificio -que acogió numerosos presos políticos durante la dictadura de Franco- acogerá el futuro Centro de la Memoria Histórica de Sevilla, convirtiéndose en el primero de estas características de toda Andalucía.
Precisamente para poder seguir avanzando en la definición de este futuro museo, Urbanismo está tramitando el que será el Plan Museológico, en el que se recojan todos los contenidos expositivos y museísticos del Centro de la Memoria de Sevilla, y a los que deberá adaptarse el edificio. Así pues, una vez se conozca dicho Plan Museológico podrá redactarse la segunda y última fase del proyecto de rehabilitación para el perfecto acondicionamiento del inmueble, que comprenderá, entre otras, obras de distribución, revestimientos, carpinterías e instalaciones, así como la dotación de medios audiovisuales expositivos que se precise. Se estima, que el presupuesto de esta segunda fase de obras ronde 1,7 millones de euros.
La secuencia temporal que deberán seguir los trabajos una vez terminen totalmente los de consolidación estructural que están finalizando, ha sido explicada por el alcalde, Antonio Muñoz, a los vecinos y miembros de asociaciones memorialistas junto con los que ha visitado hoy el inmueble. Muñoz ha calificado esta fase primera de obras como un “punto y seguido” hasta la completa recuperación y puesta a punto del edificio para su futuro uso museístico.
Restauración de la imagen de la Virgen Milagrosa
Al margen de las obras estructurales realizadas en este Pabellón, la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente va a recuperar también uno de los elementos ornamentales principales del inmueble. Se trata exactamente de la imagen de la Virgen Milagrosa que se levanta en el mirador de la Torre y que preside el patio rectangular junto a la entrada.
Esta escultura exenta, de escayola, que representa a la Virgen Milagrosa a tamaño natural, se encuentra en muy mal estado de conservación, por lo que ha sido retirada de su emplazamiento original para ser restaurada por la empresa especializada METIS, Conservación y Restauración. Tras los trabajos de restauración, valorados en 12.700 euros, la imagen será repuesta en su ubicación.
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