La tumba de Servilia es la más grande del complejo arqueológico, llamada así por la escultura y el pedestal encontrados en ella con la inscripción Serviliae L(vcio) f(iliae). Data del siglo I d.C. y fue el mausoleo de la familia Servilii. Se cree que la tumba fue construida por Lvcio Servilio Pollio,, un próspero comerciante de aceite que ocupó varias magistraturas locales y gozó del favor de la nobilitas imperial (Caballos Rufino, 2007).
La tumba es un edificio sobresaliente en cuanto a sus características arquitectónicas y pinturas murales. Consta de un atrio de 24 x 17,6 m. que fue excavado en la roca, aprovechando el hueco casi geométrico de explotación de una antigua cantera (Cantera Mayor del Campo de las Canteras) de roca calcarenita (alcoriza), completando su forma mediante excavaciones y construcciones. Este atrio semejaba el patio de una domus y estuvo rodeado de columnas (Abad Casal y Bendala Galán 1975; Ruiz Cecilia et al., 2011; Rodríguez Hidalgo, 2012). En el centro de este atrio se conserva un pequeño impluvium de 2,95 por 1,75 m. que es el objeto de esta actuación.
Descripción del bien
Se trata de un estanque que simula un impluvium realizado en el periodo romano, en concreto y atendiendo a su contexto, es una obra realizada en el siglo I d.C. En un periodo posterior el vaso se redujo, construyéndose en el interior un estanque menor (Abad y Bendala, 1975).
Un impluvium es una tipología de contenedor de agua o estanque, generalmente de planta rectangular con fondos y paredes planas, abierto y por debajo de la cota del suelo del vestíbulo o atrio de las viviendas. Se destina a recoger el agua de la lluvia que se emplea en tareas domésticas. El impluvium del atrio de la tumba de Servilia por su carácter funerario, tiene una función simbólica. Debió en principio excavarse en la roca calcarenita de la cantera para seguidamente revestirse impermeabilizándola, esto debido al carácter sumamente poroso del material lítico. Para el recubrimiento de la roca se usaron morteros impermeabilizantes, aplicando una primera capa de opus signinum (Abad y Bendala, 1975) y sobre ésta otra de enlucido con una terminación coloreada de rojo.
El empleo de opus signinum o cocciopesto está ampliamente documentado en la Ingeniería romana y especialmente en las obras de carácter hidráulico[1]. El opus signinum básicamente era un tipo de pavimento o recubrimiento de pared compuesto por mortero de cal hidráulica y cerámica machacada. Esta característica le confiere impermeabilidad a la mezcla una vez carbonatada y era muy usada tanto en arquitectura como ingeniería, principalmente en la construcción de estructuras hidráulicas (cisternas, piletas, Natalio, etc.). Es común que el aparejo de cocciopesto también incluya fragmentos rocosos de diferentes métricas, lo que le confería mayor resistencia y dureza.
Respecto al enlucido, la restauradora Carmen Rallo aboga por una explicación del uso de la almagra en los revestimientos hidráulicos por su capacidad de “producir un efecto hidrófugo que reforzaría las propiedades de la cal de la mezcla y evitaría las filtraciones por capilaridad del suelo” (Rallo, 1999). Barceló mantiene igualmente que el uso del popular pigmento conocido como almagra, almagre o almazarrón tiene no sólo una función decorativa, sino que sirve para impermeabilizar suelos y paredes ( Barceló, 2020). En apoyo de este planteamiento estarían los abundantes ejemplos en los que las decoraciones con pintura a la almagra se sitúan sobre morteros que revisten estructuras de tipo hidráulico. Los datos en los que nos basamos sobre la coloración del enlucido están extraídos del estudio de las pigmentaciones de las pinturas murales realizado por el C.S.I.C.,extrapolándolos a la coloración roja habitual en este tipo de construcciones, por lo que se dan por válidos si bien no se han concretado en este caso.
[1] Se denomina opus signinum a diferetes aparejos usados en la arquitectura e ingeniería hidráulica romana y a las obras realizadas con ellos. El nombre viene de los términos latinos opus, «obra», «aparejo» y signinum, «procedente de Signia», ciudad de la región italiana del Lacio, rica en Alfares, hoy Segni.
Vitruvio designa así a:
Un aparejo formado por un mortero de cal, arena y fragmentos pequeños de roca silícea que se apisonaba para compactarlo.
Una cisterna para almacenamiento de agua construida con ese mismo aparejo (Vitruvio, 8.7.14-15). Se construye cavando en la tierra unas zanjas que servirán como encofrado para los muros perimetrales de la cisterna. Dentro de ellas se van depositando el mortero y las piezas de piedra en capas bien apisonadas. Finalmente, se vacía la tierra del interior y se asienta el fondo del receptáculo.
Un lugar de descanso, quizá un banco, que Vitruvio (5.11.4) recomienda construir a trechos en los paseos.
Frontino (De aquaeductu urbis Romae, 10) denomina así una construcción para proteger las fuentes de cabecera de un acueducto.
Columela (De re rustica, 8.17.1) aplica estos términos a piscinas y estanques construidos según el procedimiento descrito por Vitruvio.
Plinio el Viejo (Naturalis Historia, 35.46.165) se refiere con estos términos a un mortero de cal y cerámica triturada que se usaba para la confección de paramentos impermeables. Éste es el material que se usaba para sellar los canales de los acueductos y demás elementos de los sistemas hidráulicos.
Plinio el Viejo (ibídem) e innumerables vestigios arqueológicos atestiguan el uso de este aparejo para la confección de pavimentos (fuente: urbipedia.org)